Camila Vallejo y la Movilización Estudiantil en Chile

Actualidad, el 22 de agosto 2011 por El Triangular Magazine
Aunque ante el mundo Chile aparezca como una nación modelo de estabilidad y continuidad económicas y prudencia fiscal, existe un masivo y profundo descontento social con el modelo neoliberal y las consecuencias económicas para quienes no son parte de las élites económicas.
El conflicto en educación, que viene desarrollándose hace meses en el país, ha concitado el interés de la prensa mundial. Diarios y medios electrónicos de todo el mundo han cubierto detalladamente cada uno de los pormenores e incidentes en torno a esta problemática.
Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling
Militante de las Juventudes Comunistas de Chile, es la actual presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), siendo la segunda mujer en ocupar este cargo, luego de Marisol Prado, quien lo hiciera entre 1997 y 1998.
Durante su período adquirió notoriedad pública al transformarse en la vocera más carismática, una de las líderes del movimiento universitario surgido en mayo de 2011, junto con su equivalente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Chile Giorgio Jackson y Camilo Ballesteros de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago de Chile .

Nació en Santiago de Chile el 28 de abril de 1988, es egresada de la carrera de Geografía y dirigente estudiantil chilena.
Hija de Reinaldo Vallejo Navarro y Mariela Dowling Leal, ex militantes del Partido Comunista de Chile durante los años 1970 y microempresarios, Camila Vallejo vivió su infancia entre las comunas santiaguinas de Macul y La Florida y estudió en el Colegio Raimapu, un establecimiento particular subvencionado de La Florida.
En 2006, Camila entró a estudiar geografía en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. Siempre supo que quería entrar a la Universidad de Chile. “Era mi primera y única opción”, dice Camila Vallejo. Me formé con una conciencia muy crítica desde el colegio y esperaba encontrar en la universidad un ambiente amplio, pluralista, y poder identificarme con algún grupo.
Al año de entrar a la carrera ingresó a las Juventudes Comunistas, gracias a una amiga que le mostró el partido y le presentó compañeros de otras carreras. El 2008 se constituyó Estudiantes de Izquierda, una alianza entre las JJCC, el Movimiento Nueva Izquierda Universitaria e independientes. Ahí, cuenta Camila, empezaron a consolidar un proyecto para la Universidad. Y ganaron la federación el 2009 y el 2010.
-A partir de eso me motivé a postularme. Fue una idea de todo el colectivo y yo terminé aceptando, considerando la importancia que investía el cargo y lo relevante que era continuar con el proyecto. Las elecciones no se dan de un año para otro, sino que son procesos continuos.
De esa manera comenzó a entablar lazos con estudiantes de izquierda, comenzando a involucrarse en política, entrando al año siguiente como militante a las Juventudes Comunistas de Chile. Fue consejera de la FECh en 2008 y vicepresidenta del Centro de Estudiantes de Geografía, organismo en cuya fundación había participado.

En noviembre de 2010 fue elegida presidenta de la FECh, representando a la lista E del Colectivo Estudiantes de Izquierda, que agrupaba a las Juventudes Comunistas, Nueva Izquierda Universitaria e independientes; ésta obtuvo 2.918 votos, dejando en segundo lugar por un estrecho margen a la lista compuesta por la Izquierda Autónoma, Izquierda Construye, Colectivo Arrebol e independientes, la que obtuvo 2.839 preferencias.
La Movilización Estudiantil en Chile
La movilización estudiantil de 2011 se aplica a las diversas manifestaciones efectuadas a nivel nacional por los estudiantes universitarios y secundarios chilenos durante el año 2011.

Se ha llegado a considerar que esta Movilización Estudiantil es una de las más importantes, comparando su fuerza con la famosa Revolución Pingüina del año 2006. Con la diferencia de que la Movilización Estudiantil de 2011 logró reunir a todo el conglomerado educacional chileno, no solo a estudiantes de colegios municipales, subvencionados y de las 25 universidades tradicionales pertenecientes al consejo de rectores, sino que por primera vez logra convocar a los estudiantes de colegios particulares pagados, Centros de Formación Técnica, Institutos Profesionales y Universidades privadas.
La Educación: Una demanda Histórica
Durante abril y mayo de 2011 surgieron los primeros conflictos al interior de algunas universidades que comenzaron a dar fuerza a las demandas históricas de los estudiantes.
El primero de ellos ocurrió en la Universidad Central de Chile (UCEN), donde las actividades académicas se mantienen paralizadas desde el 4 de abril, en rechazo a la modificación de los estatutos de la universidad. La federación de estudiantes argumenta que con las reformas de la institución, la universidad dejaría de ser una corporación sin fines de lucro y pasaría a constituir un conjunto de sociedades inmobiliarias, conformadas por los académicos y directivos de la universidad y la Sociedad de Inversiones Norte Sur S.A., cuyos directivos están vinculados al Partido Demócrata Cristiano.
Posteriormente, a mediados de mayo de 2011, fueron convocadas las primeras movilizaciones nacionales por la Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECH), organismo que agrupa a las federaciones de estudiantes de las universidades que integran el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas conocidas como "tradicionales”. Los principales voceros del movimiento universitario han sido Camila Vallejo, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) y Giorgio Jackson, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Chile (FEUC).
Paulatinamente, pero con fuerza creciente desde la primera quincena de junio de 2011, los estudiantes secundarios comenzaron a realizar tomas en sus colegios exigiendo medidas que, en su gran mayoría, provienen desde la movilización de 2006, conocida como la "Revolución pingüina". Representando a los estudiantes de Educación Media están la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) y la Federación Metropolitana de Estudiantes Secundarios (FEMES).

Dadas las circunstancias materiales y las consecuencias de la misma reforma de los’ 80, hoy vemos cada vez más disueltas las barreras entre educación estatal y privada. Y eso ha favorecido el argumento que emana del gobierno de decir que cualquier universidad puede generar bienes públicos. Eso tiende a generar una visión de la sociedad, ciertos modelos, profesionales destinados a un aparato productivo, que no están por abogar al bien común ni las necesidades de la gran mayoría del país. Es irrisorio que el Estado financie ese sistema. Camila Vallejo
DEMANDAS DE LAS UNIVERSIDADES
Acceso equitativo a la educación superior e igualdad de oportunidades.
Regulación estatal para hacer cumplir la prohibición del lucro en instituciones de educación superior.
Aumento del gasto público dirigido a las universidades públicas.
Mejoramiento del sistema de financiamiento de las carreras universitarias y eliminación del endeudamiento.
Incluir a estudiantes y funcionarios en la toma de decisiones al interior de las universidades.
Disminuir los aranceles universitarios
DEMANDAS DE LA ENSEÑANZA MEDIA
Desmunicipalización y estatización de la educación básica y media.
Cobro de precio estudiante en el transporte público (mediante la Tarjeta Nacional Estudiantil, TNE) los 365 días del año.
Plan para la reconstrucción de los establecimientos dañados por el terremoto de 2010.
Mejoras para los liceos técnico-profesionales.
CRONOLOGIA DE LAS MANIFESTACIONES
12 de mayo de 2011: Se llevó a cabo la primera marcha nacional convocada por la CONFECH, que en Santiago convocó a más de 15.000 estudiantes. Ésta se realizó días antes de la cuenta pública anual dada por el presidente de la República, Sebastián Piñera, el 21 de mayo ante el Congreso Pleno, como modo de presión en el discurso del mandatario en materia de educación superior.
Luego de la marcha del 12 de mayo, ese mismo día, fue tomada la Universidad de La Serena iniciando el movimiento a nivel nacional.
15 de mayo: El Liceo Los Ángeles A-59 y el Liceo Comercial de Los Ángeles se tomaron sus establecimientos, sumándose así al petitorio nacional y reclamando por un petitorio común.
17 de mayo: Se les unió el Liceo Santa María de Los Ángeles y al día siguiente el Liceo Industrial (Los Ángeles), además la Universidad de Concepción sede Los Ángeles ya se encontraba tomada hace más de una quincena.
19 de mayo: Se procedió a la desalojo de los cuatro liceo municipales, sin ningún detenido.
21 de mayo: Tras el discurso del presidente Piñera, la CONFECH declaró su inconformidad con las medidas anunciadas por el gobernante y llamó a una nueva marcha para el 26 de mayo, la que convocó a unos 8000 estudiantes en la capital del país (incluyendo unos dos mil de la educación secundaria), en la que presentaron una carta al ministro de Educación, Joaquín Lavín.

Camila vallejo señaló que no existe realmente una gran reforma, sino un bluf mediático.donde Piñera solamente viene a reforzar un modelo que se inició en la década de los’ 80, un modelo basado en el mercado como ente regulador, en la competencia como aseguradora de calidad, en el financiamiento a través de vouchers, que son financiamientos destinados especialmente a la demanda. No hay un afán por establecer un sistema de educación firme, colaborativo, sino que se fomenta la competencia, como con la semaforización de la educación. Finalmente aquí hay una reforma, pero reforma para los mejores, siempre para la excelencia
1 de junio: se convocó a un paro general y a una marcha que convocó a unos 20.000 estudiantes en Santiago, además de representantes de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), del Colegio de Profesores y a los rectores de la Universidad de Santiago (USACH), Juan Manuel Zolezzi y de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), Luis Pinto. Tras el paro nacional del 1 de junio, la CONFECH dejó en libertad de acción a las distintas federaciones de estudiantes respecto a las medidas que se tomarían en cada universidad.
3 de junio de 2011: Ya había 17 universidades que se encontraban movilizadas; en toma de sus instalaciones, las de Playa Ancha, de La Serena, Arturo Prat, Católica de Valparaíso y de Magallanes. En paro se encontraban las universidades del Bío-Bío, de Concepción, Católica de la Santísima Concepción, de Santiago, de Atacama, Católica del Norte, Católica del Maule, Metropolitana de Ciencias de la Educación, Tecnológica Metropolitana, de la Frontera, Católica del Norte (Campus Guayacan), de Los Lagos, Federico Santa María, de Chile y de Valparaíso, estas dos últimas, con parte de sus carreras en paro indefinido.

7 de junio: Establecimientos de educación secundaria comenzaron a ser tomados por sus estudiantes; ya había tomas en el Liceo Manuel Barros Borgoño, el Internado Nacional Barros Arana, el Liceo Benjamín Vicuña Mackenna, el Liceo Miguel Luis Amunátegui y el Liceo de Aplicación en Santiago, el Liceo Enrique Molina Garmendia en Concepción y el Liceo Maximiliano Salas Marchan de Los Andes.En sólo dos días la cifra de liceos tomados en todo el país se quintuplicó, incluyendo al emblemático Instituto Nacional, y continuó aumentando.
8 de junio: Estudiantes de la Universidad de Chile y la Universidad Central de Chile se tomaron la sede en Santiago de la Democracia Cristiana protestando por la "incoherencia" que presenta el discurso de este partido político el cual apoyaría la educación pública, pero mantienen negocios en Universidades privadas como la UCEN
11 de junio: los estudiantes secundarios y universitarios anunciaron una "radicalización" del movimiento estudiantil, y se convocó a dos marchas para la semana siguiente. La primera se realizó el miércoles 15, en donde participaron estudiantes secundarios y los trabajadores en huelga de la mina El Teniente, propiedad de la estatal Codelco. La marcha convocó a siete mil personas y culminó en el Parque Almagro, donde se ocurrieron disturbios y enfrentamientos con Carabineros.
jueves 16 de junio: Se llevó a cabo la segunda marcha de esa semana convocada por la CONFECH y el Colegio de Profesores se convirtió en una de las concentraciones más grandes desde el fin de la dictadura militar en 1990; sólo en la capital, Santiago, se estimaron cerca de ochenta mil personas que asistieron a la marcha (algunas fuentes estiman 100.000), mientras que a nivel nacional se contabilizaron cerca de doscientas mil, incluyendo quince mil asistentes en Valparaíso, mientras que en Concepción se contabilizaron 9 mil. Además, otras marchas se registraron a lo largo del país. Arica, Iquique, Antofagasta, Copiapó, La Serena, Coquimbo, Los Andes, Rancagua, Talca, Linares, Chillán, Temuco, Valdivia, Puerto Montt y Castro se sumaron al movimiento.

El movimiento sumó incluso a universidades privadas: las universidades Academia de Humanismo Cristiano, Alberto Hurtado, Católica Silva Henríquez, de Arte y Ciencias Sociales (Arcis) y Diego Portales han sido tomadas por sus alumnos, además de la anteriormente mencionada Universidad Central de Chile.
23 de junio: La tercera marcha del mes de junio se realizó por el centro de Santiago, convocada por los estudiantes de Educación Media, que congregó a unas 20 mil personas. Ese mismo día, a primera ahora, el ministro Lavín presentó a dirigentes secundarios un documento con propuestas para solucionar las peticiones de los estudiantes. Los secundarios resolvieron, en una asamblea nacional realizada el 26 de junio en Valparaíso, rechazar la propuesta del ministerio. Así mismo, la CONFECh también rechazó las propuestas de Lavín para los universitarios. En respuesta a los paros y tomas de los colegios, el 26 de junio, el MINEDUC decidió adelantar las vacaciones de los colegios de la Región Metropolitana. Sin embargo, muchos de los colegios persisten en toma.

30 de junio: La Confech realizó una nueva convocatoria para movilizaciones a nivel nacional ante el rechazo generado por las propuestas del ministerio de Educación entre secundarios y universitarios. En Santiago, la marcha se extendió entre Plaza Baquedano y Los Héroes, logrando una asistencia varias veces superior a la de dos semanas antes. Si bien cifras del gobierno estimaron en 80 mil el total de asistentes en la Alameda, diversas fuentes hablan de más de 100 mil personas y la organización estimó la cifra en sobre las 200 mil. Las protestas también se extendieron en diversas ciudades totalizando, según los organizadores, 400 mil manifestantes a nivel nacional. Horas más tarde, universitarios entraron a las dependencias del Partido Socialista de Chile y la Unión Demócrata Independiente, tomándoselas temporalmente como forma de exigir un pronunciamiento de la clase política respecto a sus demandas.
Ese mismo día, el Consejo de Rectores rechazó la contrapropuesta del Mineduc e insistieron en negociar en base a los principales puntos que proponen: fiscalización del lucro, aportes basales, más ayudas estudiantiles y la creación de una Superintendencia de Educación Superior.
4 de agosto: Alexei Barrionuevo del New York Times que el 4 de agosto, “en uno de los días más violentos de las protestas, al llegar la noche estudiantes de segundaria y universitarios se enfrentaron con la policía que usó cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a cientos de estudiantes”. Más de 500 personas fueron detenidas, cerca de la mitad en Santiago, pero también en Antofagasta, Talca y otras ciudades, y más de una docena de policías y manifestantes resultaron heridos, dice.

18 de agosto: La marcha de los cien mil paraguas
Miles de estudiantes secundarios y universitarios chilenos, apoderados y miembros de otras organizaciones marcharon de manera pacífica por el centro de esta capital para exigir reformas a la educación, a sólo un día de que el gobierno formulara una nueva propuesta de cambios.
La llamada ‘marcha de los paraguas’ se desarrolló a menos de 24 horas de que el gobierno diera a conocer una nueva propuesta para garantizar la calidad de la educación y rebajar las tasas de interés para los créditos universitarios.
Pero además de protestar por la situación actual de la educación en Chile y pedir una reforma estructural al sistema, los estudiantes dedicaron la marcha a los secundarios que se encuentran en huelga de hambre.
Pese a la fuerte lluvia que se ha dejado caer desde temprana hora en Santiago de Chile, miles de jóvenes se congregaron a pocas cuadras del palacio de gobierno para participar de la movilización, que se desarrolló de forma tranquila y finalizó sin incidentes.
Aunque la fuerza pública cifró en 50 mil las personas asistentes, los organizadores de la marcha aseguraron que unos 100 mil jóvenes participaron en la protesta pacífica para exigir la gratuidad de la educación y una enseñanza de calidad.
Incluso los mismos manifestantes se encargaron de mantener el carácter pacífico de la marcha, impidiendo que algunos grupos montaran barricadas para promover disturbios.
Los distintos líderes del movimiento han recalcado que la “extraordinaria” convocatoria, pese al frío y las precipitaciones, ratifica el nivel de adhesión de sus demandas: “Nos tiene muy conmovidos la cantidad de gente que ha llegado a marchar a pesar de la lluvia (…) Ya se habla de la marcha de los cien mil paraguas. Este movimiento no se ha desgastado, hay una continuidad, se mantiene la masividad y la transversalidad de este movimiento”, señaló la presidenta de la FECH, Camila Vallejo.
LA PROPUESTA DEL GOBIERNO
El día 5 de julio y a través de la televisión pública en cadena nacional, el presidente Sebastián Piñera comunicó las reformas educacionales para dar respuesta a las demandas estudiantiles. Los planes se centran principalmente en el proyecto GANE (Gran Acuerdo Nacional de la Educación) y el FE (Fondo por la Educación), este último constando con un fondo de 4.000 millones de dólares. Sebastián Piñera anunció que propondría una nueva institucionalidad universitaria y afirmó que la estatización de la educación «constituye un grave error y daña profundamente tanto la calidad como la libertad de enseñanza».
El anuncio fue recibido con escepticismo y decepción por parte de los estudiantes y criticado por los Senadores de la Concertación. DE hecho, tras los anuncios, estudiantes de la Universidad de Chile salieron desde la Casa Central de dicha institución a manifestarse contrarios a las propuestas, tomándose por algunos minutos parte de la calzada de la Alameda, siendo fuertemente reprimidos por Fuerzas Especiales de Carabineros.
PROTESTAS ALTERNATIVAS COMO REACCION ANTE EL VANDALISMO
Muchas de las manifestaciones realizadas, especialmente en Santiago, terminaron en vandalismo y la intervención de Carabineros de Chile, provocando daños a la propiedad privada y varios heridos. Esto generó fuertes reclamos tanto del estudiantado como del gobierno, quien amenazó con prohibir la realización de nuevas manifestaciones.
Como una forma de evitar este tipo de situaciones, diversos grupos desarrollaron protestas alternativas con el fin de difundir el movimiento sin convocar a protestas masivas.
23 de junio: Miles de estudiantes encontraron una forma creativa para protestar, dejando de lado las movilizaciones, las arengas y las pancartas. En el segundo aniversario de la muerte de Michael Jackson, más de 3.000 estudiantes de colegios y universidades se manifestaron frente al Palacio La Moneda realizando una coreografía masiva de una de las canciones más representativas del Rey del Pop.

Días después, miles de estudiantes protagonizaron un suicidio simbólico en el Paseo Ahumada y otros puntos estratégicos en el país. En estos casos, el uso de redes sociales (principalmente Twitter y Facebook) fueron fundamentales para poder promover y coordinar dichas acciones de forma similar a los eventos que gatillaron la Primavera árabe a comienzos del mismo año.

Además, alrededor del Palacio de la Moneda se realiza la protesta llamada "1.800 horas por la Educación" , instancia en la que distintos corredores realizan postas para correr en las calles Alameda, Teatinos, Morandé y Moneda durante 1.800 horas consecutivas (equivalente a 75 días) como una forma pacífica de concientizar a los transeúntes sobre la urgencia que necesita el país para establecer un modelo de educación pública, la cual sea gratuita y accesible a todos. La corrida comenzó a las 13:30 horas del 13 de junio y se espera que termine el 27 de agosto a la misma hora. La cifra hace alusión a los 1.800 millones de dólares que se necesitan para financiar la educación pública en Chile por un año, lo cual -según los organizadores- equivale a menos de un tercio que se destina a las Fuerzas Armadas.
Un grupo de estudiantes de ingeniería civil industrial de la Universidad de Chile diseñó el sitio YoDebo.cl en el cual miles de estudiantes publicaron el monto de sus deudas producto de créditos universitarios como forma de concientizar al respecto; tras tres semanas, cerca de 4 mil estudiantes inscritos habían acumulado un monto de 46 mil millones de pesos chilenos (cerca de 100 millones de dólares).
30 de junio y el 1 de julio: Otra iniciativa destacada fue el llamado "Gran concierto de 24 horas de música en defensa de la Educación Pública", en que académicos y estudiantes del Departamento de Música y Sonología de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.
FUENTES
http://www.elpatagondomingo.cl/?p=9821
http://es.wikipedia.org/wiki/Movilizaci%C3%B3n_estudiantil_en_Chile_de_2011
Camila Vallejo y la Movilización Estudiantil en Chile
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