Oriana Fallaci: La estrategia del Vientre y Eurabia, claves de la expansión islámica
Actualidad, el 25/07/2011 por El Triangular Magazine
Una provocadora mundial: "Cada entrevista es un retrato de mí misma (…) Son una extraña mezcla de mis ideas, mi temperamento, mi paciencia y todo esto guía las preguntas".
La escritora y periodista italiana Oriana Fallaci nació en Florencia el 29 de junio de 1929 y falleció el 15 de septiembre del año 2006 a los 77 años.
Desde muy temprano tuvo “el impulso del escritor”, escribía lo que llama "relatos cortos inocentes" a la edad de 9 años, y a los 16 (tras mentir acerca de su edad) comenzaba a cubrir temas policiales y hospitalarios. Así es como ella ha descrito su experiencia literaria:
“Me senté frente a la máquina de escribir por primera vez y me enamoré de las palabras que emergían como gotas, una a una, y permanecían sobre el folio blanco... cada gota se convertía en algo que de ser mencionado discurría alejándose, pero que como palabras sobre folios, solidificaban, ya fueran buenas o malas”.
En una línea menos poética, también ha reconocido que "lo que realmente me mueve a escribir es mi obsesión con la muerte".
La periodista marcó su rumbo durante la Segunda Guerra Mundial al unirse a la resistencia antifascista, y luego siguió mostrando su valentía como corresponsal de guerra.

En los años 70 y 80 se consagró como una de las entrevistadoras más osadas del mundo, su temperamento pasional y su amor por su trabajo la hizo destacarse en el mundo del periodismo y la política. Entre los líderes mundiales con los que habló estaban: el presidente de la Autoridad Palestina, Yaser Arafat, la primera ministra de Israel, Golda Meir, al ayatolá Jomeini y el secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger.
Desde los 90, permaneció lejos del periodismo y en absoluto silencio, aislada y sola en su casa de Manhattan, entre otras cosas por su lucha contra el cáncer de pecho. Decía que únicamente se movería por entrevistar a Osama bin Laden.
Entre sus controvertidas pero nunca ignoradas opiniones, Fallaci consideraba que Bush recuperó el orgullo estadounidense y que Zapatero se había plegado a presiones del 'lobby' homosexual pagando su voto con la regularización del matrimonio gay.
En los últimos años, Fallaci había atraído la atención internacional especialmente por sus duras críticas al islamismo radical, tras los atentados del 11-S en EEUU.
Su legado: Dejar a los niños que no tuve... Hacer que la gente piense un poco más, fuera de dogmas con los que esta sociedad nos ha alimentado a través de siglos. Contar historias e ideas que ayuden a la gente a ver mejor, a pensar mejor, a conocer más…
Una Cassandra que advierte sobre los peligros de la expansión musulmana en Europa
"Nuestro primer enemigo no es Bin Laden ni Al Zarqaui, es el Corán, el libro que los ha intoxicado", dijo en una entrevista en EL MUNDO en septiembre de 2005.
La escritora, nacida en Florencia y afincada desde hacía años en EEUU, vivió de cerca, en su residencia de Manhattan, los atentados contra las Torres Gemelas y ello le hizo romper el silencio guardado durante años después de ejercer como periodista de guerra.
El resultado fue un amplio y polémico artículo titulado 'La rabia y el orgullo', que fue publicado después, en 2002, como libro y que dividió a sus propios seguidores. En él describe al Islam como opresivo y a los inmigrantes árabes en Europa como sucios e intolerantes.
En 2004, publicó otro libro, 'La fuerza de la razón', que profundizaba en las mismas críticas contra el Islam y el fundamentalismo.
A partir de esos dos libros hemos de considera los principales extractos que resumen las ideas de esta mujer que ha vivido en carne propia el peso de las guerras e ideologías en el mundo occidental.
Para Fallaci, el expansionismo islámico se está produciendo de manera alarmante en Europa, donde, debido a las leyes imperantes y a la tolerancia democrática han dado paso a la inserción prácticamente irreversible de un mundo distinto y opuesto a las tradiciones occidentales.
LA ESTRATEGIA DEL VIENTRE
“Un día, millones de hombres abandonarán el hemisferio sur para irrumpir en el hemisferio norte. Y no lo harán precisamente como amigos. Porque irrumpirán para conquistarlo. Y lo conquistarán poblándolo con sus hijos. Será el vientre de nuestras mujeres el que nos de la victoria.” ( Palabras de Mohammed Bujarruba Bumedian, político y militar argelino)

Millones de musulmanes habitan en Europa y siguen aumentando mientras que los europeos están dejando de tener hijos. De seguir así, dentro de 20 años la mayor parte de la población europea será musulmana, con lo que esto significa, al ser mayoría dominarán y controlarán Europa. Por eso los países árabes aconsejan emigrar a Europa, infiltrarse en la sociedad europea, soportar las provocaciones del laicismo europeo con la fuerza y fe que el profeta Alá da a todo musulmán, hay que tener fortaleza y estoicismo para pasar desapercibido porque las guerras ya no se ganan en las trincheras, y donde unos ven un proceso de regularización de extranjeros, otros ven una oportunidad para invadir e imponer su ideología o religión sobre los otrora enemigos del ISLAM.
Mientras tanto, Europa presenta un índice de natalidad anémico, los Europeos nativos están disminuyendo.

Sostener una población implicaría que cada mujer deba tener como media 2,1 niños; en la Unión Europea, la tasa total se encuentra un tercio por debajo, en 1,5 niños por mujer, y bajando. Un estudio concluye que, de mantenerse las actuales tendencias de población e inmigración, la población de hoy de 375 millones podría caer hasta los 275 millones hacia el 2075. Para mantener uniforme su actual población trabajadora, la UE necesita 1,6 millones de inmigrantes al año; mantener el actual cuociente empleados - jubilados requiere sorprendentemente 13,5 millones de inmigrantes anualmente.
Por su parte, impregnado por el credo colectivo que presume la superioridad guerrera, étnica y de preceptos morales, el férreo esquema político-religioso islámico concibe parte de la expansión demográfica basándose en la enorme tasa de natalidad destinada a inundar el planeta de musulmanes, grupo religioso más prolífico del mundo, en especial porque las enseñanzas derivadas del Corán autorizan la poligamia e inducen a pensar que toda mujer es un vientre destinado para parir al menos cinco hijos. Prueba fehaciente de esta conclusión es que las estadísticas de la ONU atribuyen a los musulmanes una tasa de crecimiento anual del 4,6% al 6,4%, mientras que los cristianos crecen en promedio el 1,4% durante el mismo período.
EURABIA ¿el nuevo orden mundial?
Eurabia, denominación creada por Fallaci para referirse con ese sarcasmo tan propio de ella a la nueva situación geopolítica en la que la cultura dominante en Europa ya no sería la occidental, sino la islámica.
Los ejemplos abundan…
Elijah Muhammad, musulmán nacido en los Estados Unidos y ardoroso líder dentro de las ya crecientes comunidades islámicas norteamericanas, propuso la difusión de los dogmas religiosos con base en la búsqueda de adeptos, complementando la “Estrategia del Vientre” con la táctica de las migraciones y conversiones para poblar el mundo con musulmanes:
“Convertir, convertir, convertir. Hermanos, pronto tendremos que convertir incluso a los diablos blancos. Convertir será una necesidad inderogable, porque sólo liberando a los Estados Unidos podemos liberar a Europa, es decir, a todo el Occidente.”
Ante esta situación que aumenta de manera alarmante, Fallaci criticó a Occidente por ser demasiado "débil" ante el mundo musulmán, en sus dos libros titulados “La rabia del orgullo” y “La fuerza de la razón”, la periodista italiana Oriana Fallaci describe con lujo de detalles y con su estilo peculiarmente polémico los detalles puntuales que señalan que la expansión del Islam ha sido constante en Europa, a la que denomina con sarcasmo EURABIA a la vez que señala que no existe ninguna diferencia procedimental entre los musulmanes extremistas y los no fundamentalistas, pues desde la óptica de la investigadora todos persiguen los mismos objetivos o forman parte de la misma categoría.
“En esa Suiza en la que los hijos de Alá son ya más numerosos, más potentes, más arrogantes que en La Meca, se aprobó el Artículo 261 del Código Penal en virtud del cual un inmigrante musulmán puede ganar cualquier proceso ideológico, sindical o privado si apela al racismo religioso y a la discriminación racial”.
Europa ¿Cuna del crecimiento islámico?
Cada vez son más numerosos y tienen mayor poder adquisitivo. Por eso, los quince millones de musulmanes que viven en Europa. Además de la cuestión numérica, se suma el hecho de que las nuevas generaciones de musulmanes, los nietos de los primeros inmigrantes, son más observantes de los ritos tradicionales que sus mayores, en buena parte para subrayar su identidad frente a Occidente.
Oriana Fallaci explica: “Esa ONU que, despreciando olímpicamente la Declaración Universal de los Derechos Humanos, texto que los países musulmanes nunca han querido suscribir, publicó en 1997 un documento que ya en el prólogo dice: Todos los derechos estipulados en la siguiente declaración están sujetos a la Ley Islámica, la Sharia, única fuente de referencia en los países islámicos en lo que a derechos humanos se refiere”
Por su parte el grandilocuente slogan de “libertad, igualdad y fraternidad” no deja espacio, en teoría, para el racismo en el estado Francés. En la práctica, durante los dos siglos transcurridos desde el acuñamiento de dicho lema, los gobernantes de Francia han tratado de insertar a dos pueblos –árabes y judíos– en su gran diseño de la nación francesa y su lugar en el mundo.
Hoy, cuando mal interpretadas ambiciones que vienen de larga data colisionan, el racismo con sus odios y temores se apodera cada vez mas de Francia poniendo sobre el tapete la relación que tienen ambas minorías, árabe y judía, entre ellas; entre ellas y el estado; y entre el estado con las naciones árabes por un lado y con Israel el otro.
La inmigración en gran escala en rigor no comenzó hasta el final de la guerra de Argelia, en 1958, cuando unos 250.000 de los llamados “harkis” (argelinos opuestos al movimiento nacionalista) buscaron refugio en Francia. En los años 1960 y 1970, fue llegando una inmigración constante, desde cada uno de los recientemente independizados países del Maghreb. Inicialmente ellos fueron autorizados a ingresar únicamente como trabajadores transitorios, buscando mejorar su posición y regresar luego a sus respectivos países de origen, pero un cambio de la ley les otorgó, en 1974, la residencia y algunos otros beneficios.
El tamaño de la actual comunidad es motivo de disputas. Una cifra de más de seis millones viene siendo aceptada desde hace algún tiempo, los musulmanes tienden a concentrarse en los suburbios de las grandes ciudades, donde las malas condiciones habitacionales y la falta de empleo generan toda suerte de males y la violencia de la alienación.
Más de 5.000 mezquitas operan como centros comunitarios; a nivel nacional existe una institución representativa musulmana, el “Consejo Francés del Culto Musulmán” (CFCM). Desde que algunas de las demandas y prácticas del Islam son incompatibles con el sólido secularismo republicano de Francia, han surgido algunos conflictos embarazosos, como el del derecho de las niñas musulmanas a llevar el “hijab” puesto al colegio; las autoridades francesas tardaron quince años para decidir que esto era inconstitucional.
Pero Oriana Fallaci es directa al señalar que “… es en Inglaterra y no en Francia donde viven los cerebros de esta ofensiva. Los teólogos, los ideólogos que teorizan sobre ella. Los imanes que la gestionan. Los políticos que la apoyan. Los periodistas y los intelectuales y los editores que la propagan. Y los petro-banqueros, y los Tío Gilito que la financian. Es decir, los jeques, los emires, los sultanes que poseen los edificios y los hoteles más bellos de Londres. Allí viven los terroristas más peligrosos del mundo. Miembros de Al Qaeda, de Al Ansar o de Hamas, que incluso la islamizadísima Francia ha expulsado. Individuos cuya extradición llevan años pidiendo sus países de origen, por ejemplo Egipto, Argelia, Túnez o Marruecos, para poder procesarlos, pero que a la vez Londres no entrega porque son refugiados políticos o ciudadanos ya nacionalizados. Uno de ellos es el Imán de la mezquita de Finsbury, que , que en 1998 ordenó asesinar a cuatro occidentales en Saná”.
“Existe en Inglaterra una organización llamada Parlamento Musulmán, cuyo primer objetivo consiste en recordar a los inmigrantes que no están obligados a respetar las leyes inglesas… Para un musulmán, respetar las leyes del país que lo acoge es algo facultativo. Un musulmán tiene que obedecer la Sharia y punto.”
“En Alemania la mafia fundamentalista obliga a los inmigrantes a detraer del salario la llmada Tasa Revolucionaria, que sirve para financiar los partidos islamitas de Turquía. El mismo discurso vale para Holanda, donde cada año irrumpen entre 30 y 40 mil musulmanes, que de la lengua holandesa ni siquiera aprenden a decir bedankdt, es decir, gracias. Allí tienen, desde 1981, sus propios barrios, sus propios sindicatos, sus propios hospitales, sus propias escuelas, sus propios cementerios y se construyen mezquitas a expensas del estado.”
“Pero sobre todo, el discurso vale para España. Desde Barcelona hasta Madrid, desde San Sebastián a Valladolid, desde Alicante a Jerez de la frontera, donde se encuentran los terroristas mejor adiestrados del continente. Y desde Málaga a Gibraltar, desde Cádiz a Sevilla, desde Córdoba a Granada, los ricachones marroquíes, la realeza saudita y los emires del Golfo Pérsico han comprado las más bellas tierras de toda la región”
“En Holanda financian la propaganda y el proselitismo, premian con seis mil dólares por cabeza a las conversas que dan a luz un varón, regalan mil dólares a las mujeres y las niñas que llevan HIJAB en la cabeza. Esa España en la que casi todos los españoles creen todavía en la Edad de Oro de Andalucía, y consideran al Andalucía Musulmana como un paraíso perdido. Esa España donde existe un movimiento político que se denomina Asociación para el Retorno de Andalucía al Islam, y donde el histórico bario de Albaicín, a pocos metros del convento en el que viven las monjas de clausura devotas de Santo Tomás, se inauguró el año pasado la gran mezquita de Granada con su centro islámico.” “España es el país europeo en el que el proceso de islamización se realiza con mayor espontaneidad y en el que el proceso de lleva más tiempo. Los fundadores de la asociación para el retorno islámico no fueron musulmanes, sino españoles de extrema izquierda que, desilusionados por el aburguesamiento del proletariado y, por lo tanto, deseoso de entregarse a otras místicas ebriedades, descubrieron el Dios del Corán y pasaron de Marx a Mahoma. De inmediato, los ricachones marroquíes y la realeza saudita y los emires del Golfo Pérsico se precipitaron a bendecidlos con dinero y la asociación floreció”.
“En 1979, el obispo de Córdoba les permitió celebrar la fiesta del sacrificio en la que degüellan corderos dentro de la catedral. Crucifijos arrancados, vírgenes tiradas por el suelo, criadillas de cordero en las pilas bautismales. De allí pasaron a Sevilla y luego regresaron al barrio de Albaicín de Granada, un verdadero estado musulmán dentro del estado español. Un feudo islámico que vive con sus propias leyes, insittuciones, matadero, periódico, bibliotecas, escuelas que enseñan a memorizar el Corán, talleres artesanales, bancos e incluso con su propia moneda, dado que ahí se comercia con monedas de oro y de plata acuñadas según el modelo de los dirham de la época de Boabdil, el último rey árabe en Granada.”
Los comentarios sobran, los medios europeos virtuales están poniendo sobre aviso y todavía creen que hay posibilidades de que la transformación no se dé, pero las perspectivas se difuminan con el tiempo. He aquí varios modos de detenerla:
· Cambios en Europa que conduzcan a un resurgimiento de la fe Cristiana, a un aumento en los nacimientos, o a la asimilación cultural de los inmigrantes; tales avances pueden ocurrir teóricamente pero qué los puede provocar es difícil de imaginar.
· Modernización Musulmana. Por razones que nadie ha calculado (¿educación de las mujeres?, ¿aborto a voluntad?, ¿adultos demasiado ensimismados como para tener hijos?), la modernidad conduce a una reducción drástica en la tasa de natalidad. También, de modernizarse el mundo Musulmán, la atracción de mudarse a Europa se disiparía.
· Inmigración de otras fuentes. Los Latinoamericanos, siendo Cristianos, permitirían a Europa más o menos mantenerse sobre su identidad histórica. Los Hindúes y los Chinos aumentarían la diversidad de culturas, haciendo menos probable que el Islam dominase.
Las tendencias actuales sugieren que la Islamización tendrá lugar, mientras los europeos sigan encontrando tan abrumador tener hijos, detener la inmigración ilegal, y hasta diversificar sus fuentes de inmigrantes. En lugar de esto, prefieren sentarse infelizmente en la senilidad de la civilización.
Europa ha alcanzado simultáneamente niveles de prosperidad y paz sin precedentes y ha demostrado una incapacidad única de mantenerse a sí misma. Un demógrafo, Wolfgang Lutz, observa "El ímpetu negativo nunca se ha experimentado a tamaña escala en la historia del mundo".
¿Es inevitable que la sociedad con éxito más brillante también sea la primera en amenazar ruina debido a la falta de confianza cultural y de descendencia?. Irónicamente, crear un lugar enormemente deseable para vivir parece ser también una receta para el suicidio. La comedia humana continúa.
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