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Peonía: La reina de las flores

Cultura, el 27/07/2011 por Geraldine Garate Ormeño

 
 

 

Peonía, en el lenguaje de las flores significa ‘veracidad’, se creía además que era el hogar de hadas y ninfas, que se escondían en sus pétalos y era considerada la flor de la prosperidad, simbolizando el lujo y la sofisticación.

Durante la  Dinastía Qing fue declarada flor nacional de China; en la actualidad China continental no cuenta con una flor nacional, pero la peonía siempre fue asociada a la belleza femenina.

Características Generales

La peonía es una planta herbácea vivaz de 60 a 80 cm de cumbre, a grandes raíces hinchadas en tubérculos, pivotantes, carnosas. Lleva grandes hojas, alternas, aterciopeladas, de un verde brillante, divididas en folíolos alargados. Las flores son amplias, inodoras, rojas vivas o purpurinas. Los frutos son folículos elaborados que se abren y  contienen multitud de brillantes semillas negras. Se trata de una familia floral que cuenta con más de quince especies diferentes. Su origen es salvaje y está en el continente asiático pero, en la actualidad, podemos encontrarla en todo el mundo, estando más extendido su cultivo en las regiones más templadas.

La peonía es una planta de carácter perenne, de tubérculos subterráneos que posee gruesas raíces fasciculadas de aspecto carnoso. Uno de los aspectos que más destaca de esta flor es su impresionante tallo, que llega a superar el metro de longitud.

Es una  flor temperamental, al abrirse exhala una sutil fragancia que permanece durante toda la vida de esta flor, y cuanto más calor haga, más rápida será la floración y menos durarán las flores.  La  luz de media-sombra y la humedad son fundamentales para que las peonías florezcan. En caso contrario es posible que los capullos no lleguen a abrir ya que la peonía es muy exigente y si no le gusta el entorno decide no florecer.

 

Fue descubierta originariamente en las estepas de Siberia y Mongolia y aunque se desconoce cómo llegó hasta la cultura griega, causó tal furor en Grecia hace más de 2.000 años que cada centro religioso llegó a tener numerosos arbustos de esta flor, que era muy valorada por las propiedades curativas sobre más de 20 enfermedades conocidas entonces. Actualmente la peonía continua siendo objeto de investigación científica y están probados sus beneficiosos efectos en tratamientos antitusivos, sedantes, antiepilépticos, como purgante o para tratar la gota, laxo-purgante, emético y antiespasmódico. También fue utilizada como droga en tiempos antiguos, aprovechándose desde las raíces hasta las semillas y, por supuesto, la flor, ya que sus pétalos eran muy utilizados en la elaboración de infusiones. La peonía también fue utilizada antiguamente como droga, aprovechándose desde las raíces hasta las semillas y por supuesto la flor, que era usada para bebedizos e infusiones. Se usó igualmente para potingues y ungüentos naturales elaborados para tratar varices, ayudar a la cicatrización de heridas o para aliviar las piernas cansadas.

Su historia

Las peonías tienen una apariencia particularmente bella. Sus tallos y flores son hermosos y por esa razón es llamada “Shao Yao” en chino, que significa “hermosa” o “Sho Yu”, que significa “la más bella”.

Los elementos característicos de esta variedad, como los pétalos dentados o el esplendor de sus botones florales, eran utilizados frecuentemente en tejidos de seda y materiales textiles destinados a la familia Imperial, que tenía el privilegio de utilizar los dibujos que representaban la peonía como símbolo de lujo, vinculación divina y poder terrenal del Emperador, ya que se creía que esta planta podía llegar a vivir más de 100 años si era cuidada adecuadamente.

También en Japón la peonía era muy valorada y continua siendo una de las flores favoritas.

 

En Europa la peonía empezó a introducirse en el siglo XVI de mano de los comerciantes que regresaron del Lejano Oriente trayendo consigo semillas y esquejes de esta planta. A partir de entonces, numerosos pintores utilizaron esta flor para sus cuadros, especialmente cuando se quería destacar la importancia y elevada cuna del personaje retratado, que podía permitirse tener estas flores en su entorno. Pero no fue hasta el XIX cuando los jardines europeos comenzaron a llenarse de peonías, especialmente en el Reino Unido durante la época victoriana, donde esta flor era considerada símbolo de veracidad pero también de timidez.

Durante mucho tiempo se pensó que esta flor era el hogar de las hadas y las ninfas, que se escondían en sus numerosos pétalos. Debido a esta creencia la peonía se cultivaba con especial mimo ya que estos personajes mitológicos eran valorados muy positivamente por creerse que atraían a la buena suerte. Quizá por eso esta flor ha sido tradicionalmente vinculada con la prosperidad.

 

Cultivar y comercializar peonías es un trabajo para especialistas y un proceso costoso, ya que se requiere mucho esfuerzo y dinero para llegar a obtener una cosecha de esta flor de cortísima temporada, en comparación con otras variedades. Se necesitan hasta tres años para producir las primeras flores, que sin embargo no serán comercializadas porque aún no han adquirido el grado de excelencia y vistosidad demandado por el mercado. De hecho para cosechar peonías hace falta armarse de paciencia ya que fácilmente pueden ser necesarios hasta 15 años para poder obtener flores de calidad que puedan ser comercializadas.

La legendaria belleza de la Peonía

La Peonía es  considerada como la reina de las flores en el mundo asiático,  siendo su nombre inmortalizado por varias leyendas.

 

En  la cuna de la civilización occidental, los relatos griegos de Homero nos cuentan que  cuando Hades  sufrió una herida por causa del mortal Hércules hijo de Zeus.  Indignado y adolorido se encontraba el dios porque Hércules logró darle con una flecha en el hombro en las propias puertas del inframundo, pero tanta era su angustia que solicitó los servicios de Paieon, el médico de los dioses, quien  lo curó de su tormento gracias a las raíces de una bella flor, la cual fue llamada Peonía en su honor.

En el Este, los Chinos veneran esta "planta imperial" desde milenios; dedicándole un verdadero culto. La consideran por otra parte como la "reina de las flores", o la llamaban la "bola de fuego" debido a sus enormes flores rojas y rosadas.

La leyenda del doctor Hua Tuo

Cuenta la leyenda que el famoso doctor Hua Tuo de los Tres Reinos plantó diferentes clases de flores y hierbas en el frente y en el fondo de su casa. Insistió en probar cuidadosamente cada hierba para encontrar sus propiedades antes de prescribírselas a sus pacientes, por que él nunca prescribiría alguna medicina dañina.

Un día, alguien le dio a Hua Tuo una planta de peonía, a la cual plantó en el jardín delantero. Luego de que probó la hoja, el tallo y la flor de la peonía, decidió que no había nada especial en ella, y que no tenía beneficios como hierba medicinal. Así que no usó la peonía para tratar enfermedades.

 

 Pero una noche, Hua Tuo estaba leyendo un libro bajo una luz, cuando de pronto escuchó el llanto de una mujer. Él levantó su cabeza y vio a una hermosa mujer llorando desconsoladamente en la bruma de la luz de la luna, fuera de la ventana. Hua Tuo estaba un tanto perplejo, y salió al patio, pero no había nadie. En el lugar donde él había visto a la mujer encontró una planta de peonía. El pensamiento que le surgió fue que la mujer era la peonía, pero casi inmediatamente se sacudió la cabeza y se rió de su tonta idea. Hua Tuo le dijo a la peonía, “Tú no tienes nada de especial de la cabeza a los pies. ¿Cómo te puedo utilizar de medicina?” Volvió a la sala y continuó con su lectura. Tan pronto como Hua Tuo se sentó, escuchó a la mujer llorando de nuevo. Cuando fue afuera a ver a la mujer por segunda vez, nuevamente no había nadie, con excepción de la peonía. Este incidente se repitió varias veces esa noche.

Desconcertado por el extraño incidente, Hua Tuo despertó a su esposa para decirle en detalle lo que había sucedido. Su esposa miró a las flores y las hierbas en el jardín, y dijo: “Cada una de las hierbas y árboles en este jardín ha sido beneficiosa como medicina y ha salvado muchas vidas, salvo esta peonía. Creo que la peonía llora porque la has declarado inútil para uso médico antes de descubrir sus propiedades”.

Hua Tuo se rió y dijo, “He probado todas las hierbas y aprendí a fondo sus naturalezas medicinales. Siempre saqué lo mejor de cada hierba y nunca dejé sin utilizar una hierba que pueda ser beneficiosa como medicina. En cuanto a esta peonía, he probado su hoja, tallo y flor muchas veces antes de finalmente decidir que no tiene beneficios como medicina. ¿Cómo puedes decir que lo he hecho mal?” Su esposa dijo, “Haz probado las partes sobre la tierra. ¿Has probado su raíz?” Hua Tuo se cansó del tema y se fue a dormir.

Su esposa notó que su marido no era tan receptivo a los consejos de otros como solía ser, y empezó a preocuparse de que comenzara a cometer errores. Varios días después, ella comenzó su período menstrual. La sangre manaba a raudales continuamente, como un manantial. Además, tuvo graves y persistentes calambres en la parte inferior del abdomen. Sin el consentimiento de su marido, excavó la raíz de la planta de peonía, la hirvió y se bebió la sopa. A la mitad del día, el dolor disminuyó poco a poco y el flujo de sangre se volvió regular. Cuando ella le contó esto a su marido, Hua Tuo finalmente se dio cuenta que, en efecto, había juzgado mal a la planta de peonía. Dio las gracias a su esposa por haberle enseñado a través de su experiencia que la peonía tiene beneficios como medicina, ya que detiene el dolor y el sangrado.

 

 

Peonía: la esclava china

Peonía era el nombre de una esclava china, comprada por una prospera familia de comerciantes judíos. Estaba enamorada de su amo, el joven David, sin embargo, sabía que su amor era imposible pues  ella no era más que una  sirvienta de su familia y en cuanto supieran de sus sentimientos, la obligarían a casarse con un labrador.

Afligida por su triste situación, Peonía comenzó a reflexionar sobre su vida y su futuro, entonces, en su interior escuchó una vocecita que le dijo “obedece y haz lo que quieras”, desde entonces Peonía se desenvolvió  en silencio, muy servicial y atenta,  aprendiendo de cada cosa y cada detalle, y si que nadie se diera cuenta logró desposar a su amo con la mujer que ella  misma escogió, educó a sus hijos y así  con el tiempo se fue convirtiendo  en el pilar más esencial de  la familia de David y pensaba que con solo tenerlo cerca de ella, ya era suficiente felicidad.

Pero un día, en un viaje a Pekín, durante una ceremonia imperial, la gran belleza de Peonía atrajo la atención de las emperatrices y sobre todo,  de un hombre poderoso de la corte, por lo que tuvo que huir de él y decidió refugiarse para siempre en un convento budista como la única manera de salvar a David de la  ira y represalia de aquel hombre al no poder obtener a la esclava. Y fue entonces que David, ya hombre adulto y formado, al ver perdida a Peonía, comprendió con desesperación que la amaba, que siempre la amó, y aunque nunca la tuvo como mujer, su presencia y perfume siempre perdurarían en su recuerdo.

Por su parte Peonía decidió consagrar su vida a la sencilla abadía donde ninguna maldad del hombre pudiera alcanzarla, y, al poco tiempo se convirtió en la abadesa del recinto budista y su consejo era bien  apreciado por su sabiduría y su presencia era muy solicitada por los pobladores ya que sus dotes de curandera traspasaron las fronteras. Y así pasaron los años y fue descubriendo que esa antigua llama que sentía por el amo David se fue transformando en una luz que la inundaba de paz.

 

El destino de Xiung Fong

En el lejano reino de Zhao, en tiempos ya olvidados, existía en un pueblo una joven de humildes raices llamada Xiun Fong -viento perfumado-. Ella junto con su madre y abuela se dedicaban a los trabajos hogareños y a la venta de hortalizas y flores en los mercados del reino.

Tiempo después, el señor de ese feudo hizo llamar a todas las chicas que en el feudo existieran, cosa que la joven Xiun no tomó el más mínimo interés, pero fue animada por su madre y abuela que le dijeron:  ”Nada puedes perder, solamente que digan que no eres candidata y nada más”.

Después de mucho pensarlo la joven accedió a las sugerencias de sus mayores y de inmediato se puso en marcha hacia el palacio. Ya dentro de él, se encontró con una multitud de  jóvenes de elegante porte, detalles que a ella le hacían dudar del porque se encontraba ahí. Sin embargo cuando el señor feudal hizo su aparición, comunicó a las muchachas presentes:

 

 

“Me ha llegado la noticia de que el príncipe de nuestro reino desea elegir esposa, por lo que ha mandado este anuncio a cada feudo en su reino para que mande una selección de las mujeres más hermosas que en cada feudo existan”.

Al escuchar tremendo anuncio Xiun Fong, de inmediato supo que jamás sería elegida para tan importante acción. Pero uno nunca sabe cuando el cielo puede sonreírle, otorgando oportunidades a todo bajo el cielo y sobre la tierra. Los inspectores pronto comenzaron con la labor de selección de todas las candidatas, evaluando la estructura ósea, la belleza del rostro, los modales generales, etc.

Tal riguroso proceso de selección tardó 5 días en completarse, y para el día final, se mencionaron de forma publica los nombres de las candidatas a ir a palacio…

De forma milagrosa o por motivos que aún siguen siendo un misterio, Xiun Feng fue elegida candidata para ir a palacio. La noticia fue tan grande que al enterarse ella, no cabía de felicidad. Rápidamente alistó sus cosas y se puso en marcha a cumplir con su destino.

Todos los grupos de las jóvenes seleccionadas estaban presentes. Podía apreciarse rostros de alta delicadeza, cuerpos esplendorosos y refinamiento en toda acción que realizaban.

 

Al llegar el momento indicado, el hijo del señor del reino de Zhao hizo su aparición, y con estas palabras inició su proceso de selección de esposa:

“Gracias a todas ustedes por su presencia. Veo que el cielo ha sonreído a mi nación por ser poseedora de perlas con tan exquisito estilo, que juro, los dioses pelearían por ustedes. A cada una les entregaré una semilla especial en una maceta, y al cabo de 1 mes deseo que vuelvan a presentarse en este mismo lugar. Quien traiga la flor más hermosa y mejor cuidada, esa será la elegida a convertirse en esposa y princesa de todo el reino de Zhao”. Y así fue como dio inicio a la labor que tanto la había hecho famosa a Xiun Fong en su aldea natal (la criadora de flores).

Durante la primera semana cuidó con bastante entusiasmo esta semilla, pero no daba muestras de retoño alguno. Incrementó los cuidados, pero aún así, durante la segunda semana no había muestras de actividad por parte de la semilla; sintiéndose dubitativa continuó esforzándose para conseguir algo, cosa que al llegar la cuarta semana no dio resultado. La maceta seguía vacía, desolada y sin gracia alguna. Xiun Fong, un tanto decepcionada de si misma, decidió aún con su fracaso, presentarse al gran salón el día convenido.

Al llegar el día, ella junto con su maceta vacía, hizo su  aparición en el salón de palacio, al caminar por los corredores podía ver que las otras chicas traían en sus macetas flores hermosísimas de muy diversas clases. Podíamos encontrar ciruelos, crisantemos de los más variados colores, tamaños y formas,  sin  embargo la pobre Xiun Feng tenía en sus manos una maceta vacía, sin nada que mostrar, solamente tierra húmeda.

Llegando a su debido tiempo, el príncipe hizo su aparición para inspeccionar los resultados de las semillas. De inmediato todas las jóvenes hicieron fila para mostrar sus hermosas joyas vegetales. Xiun Fong por su parte, trataba de ocultarse fuera de la vista del monarca; pero superando sus miedos y angustias decidió hacerse presente y ser evaluada.

Así el joven soberano fue evaluando flor por flor, maceta por maceta; al terminar de hacer tan riguroso examen, regresó a su asiento. Toda la corte estaba muda en espera de una decisión. El príncipe sin tardanza y a voz alta pronuncio el nombre de quien sería su esposa, y para sorpresa de todos, el nombre pronunciado fue el de “Xiung Fong”.

Ella, al escuchar su nombre, no se explicaba el juicio del monarca por haberla elegido, a lo que con sumo respeto preguntó al joven príncipe del por qué de su decisión. El monarca con gesto amable y tez cariñosa explicó:

“Escojo a la joven Xiung Fong como futura princesa del reino de Zhao, ya que ella es la

que me ha presentado la flor más hermosa, la de la Verdad. La escojo por su  honestidad en sus actos y maneras. En un principio jóvenes aspirantes, yo di a cada una de ustedes semillas estériles, pero la única que supo en verdad mostrar la única verdad fue Xiung Fong, al traer la semilla estéril que yo mismo entregué”

El príncipe preguntó inmediatamente a Xiun Fong por su oficio, a lo que ella respondió que era una criadora de flores y hortalizas. El príncipe volvió a hacer una pregunta más:  ”¿Cual es la flor que cultivas?”

Ella respondió: Peonías

A partir de ese momento la peonía pasó a ser símbolo de refinamiento, honestidad y delicadeza, siendo actualmente la flor, un Símbolo nacional de  China, representa el amor incondicional, la fidelidad en el matrimonio y  la belleza absoluta.

 

 

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