RAMA YADE: La popular e indomable "perla negra" del gobierno de Sarkozy

Internacional, el 26 de octubre 2010 por El Triangular Magazine
Es la primera mujer negra que entra en la cúpula política francesa. Su juventud y temperamento combativo la han convertido en un verdadero símbolo de las minorías étnicas pertenecientes a la Francia multirracial. La secretaria de Estado de Derechos Humanos ya es una de las figuras con mejor imagen de la política francesa, con un 60 por ciento de aprobación popular debido a su rebeldía e insolencia mezcladas con la altiva susceptibilidad africana, siempre dispuesta a manifestar sin rodeos lo que siente en el fondo de su ser.

Rama Yade (Ramatoulaye Yade-Zimet) nació en Dakar, Senegal el 13 de diciembre del año 1976. Proveniente de una familia acomodada y cercana al ambiente intelectual y político senegalés ya que su padre, Djibril Yade, fue el antiguo brazo derecho del socialista Léopold Sédar Senghor, primer presidente de Senegal como estado independiente. A pesar de ser musulmanes, los padres prefirieron para sus hijos la disciplina de la escuela católica.
En el año 1984, Rama llegó a Francia junto con sus familiares, a un barrio residencial de las afueras de París. Tres años después el padre abandonó a la familia, se fue, solo, a rehacer su vida en Senegal. "Una constata que se fue y no se hace preguntas. No es como en las familias normales donde te convocan, te dicen lindas palabras y después te mandan al psicólogo" Rama volvió a ver a su padre a los 22 años, cuando hizo una pasantía en el Consejo Económico y Social de Dakar, después de terminar en forma brillante sus estudios en el prestigioso instituto de Sciences Po de París.

La madre, Aminata, una profesora de Historia a la que no convalidaron el título, tuvo que luchar por sus cuatro hijos trabajando de mucama, cuidando niños y ancianos, y limpiando casas. Rama tuvo que tragar su orgullo y escribirle al alcalde comunista de su ciudad para rogarle que evitara que las expulsen del exiguo departamento en el que vivían. "Fue así desde que tenía 15 años. Pero ¿qué podía hacer? Todo lo que me pedía mi madre era que estudiara…Luchamos por sobrevivir. Cuando llegamos a Francia no éramos pobres y terminamos en la calle", precisa. Hoy no miro hacia atrás. Cada vez que lo hago, siento deseos de venganza", confesó.
Rama se nacionalizó francesa a los 18 años y a los 25 en el año 2000, se graduó en ciencias políticas en el Institut d’études politiques de París.

Tras terminar sus estudios en el año 2000, Rama trabajó como asistente parlamentaria de Yves Cochet. El líder verde todavía se declara "impresionado por sus cualidades intelectuales". Después aprobó el examen más difícil de la administración francesa e ingresó a la función pública como administradora del Senado.
Su desempeño político se hizo cada vez más nutrido, trabajó en la alcaldía de París y la Asamblea Nacional Francesa antes de convertirse en administradora en el Senado francés.
Durante un breve paso por la alcaldía de París, ella, la musulmana "que lleva su tapiz de plegaria a todas partes", según el pérfido ex ministro Michel Charasse, se enamoró de un judío azkenazi, hijo de un cantante yiddish que vive en Dakar. Pero Rama, la militante de derecha, se casó en septiembre de 2002 con Joseph Zimet, de 34 años, un hombre de izquierda, ex discípulo de Dominique Strauss-Khan, el actual director general del FMI. Hoy ambos trabajan en la cancillería.

En el año 2005, se había adherido a la Unión por un Movimiento Popular, atraída por el carisma de Nicolas Sarkozy más que por adhesión a sus ideas conservadoras. Aunque era socialista y ecologista, fue Sarkozy, quien la "convirtió" al conservadurismo reformista, afirma The Independent.
En marzo de 2006, fue nombrada secretaria nacional de la Unión por un Movimiento Popular para la Francofonía. El 19 de junio de 2007, fue nombrada Secretaria de estado de Asuntos Exteriores en el gobierno de François Fillon, quien admitió que "Tiene un carácter muy fuerte…Rama es como un caballo salvaje”.
Fue Secretaria de Estado de Asuntos Exteriores bajo la autoridad del ministro de Asuntos Exteriores Bernard Kouchnera de 2007 a junio de 2009 y ostentó el cargo de Secretaria de Estado de Deportes de Francia.
Actualmente Rama Yade, Secretaria de Estado de Derechos Humanos de Francia y la llamada “perla negra” se ha convertido en el “talón de Aquiles” de Sarkozy pues los franceses ya han sido seducidos por esta "escultural" y deslenguada política, quien ha hecho pasar más de una rabieta al Mandatario galo.

La prensa europea no se limita en halagos al describirla como "Bella, escultural, glamorosa, joven... y rebelde, de 1,80 m de estatura y casi siempre enfundada en negro”.
Pero sin duda, lo que realmente “cautivó” a los franceses es su marcada osadía para enfrentarse a Sarkozy lo que la ha catapultado a la popularidad francesa. De hecho, en una encuesta Ifop-París Match que preguntaba sobre cuál era la figura política gala más popular, Yade quedó en el segundo lugar, con el 69% de los votos, superada sólo por Chirac (74%).
Rama Yade y Nicolás Sarkozy: Entre la fascinación y el odio
De todos los ministros de Nicolas Sarkozy, Rama Yade es sin duda la más bella, libre, e imprevisible y, por el momento, la más apreciada por los franceses. Por las mismas razones, también es la más envidiada y la más criticada por sus pares del gobierno.
Mientras su experiencia de vida hubiera debido llevarla a militar en las filas de la izquierda, terminó siendo un ícono de la derecha. "Cuando uno nace en otra parte y emigra a una nación constituida -explica-, se siente naturalmente atraído por las ideas de izquierda. En aquel momento, la derecha encarnaba para mí un modelo nacional paralizado, que no favorecía a los recién llegados". La pasión por la política la haría cambiar de opinión.
El día que conoció a Sarkozy, entonces ministro del Interior, dejó "de votar en blanco para votar por Sarko". Pero su nacimiento real en política se produjo el 14 de enero de 2007, en el congreso de investidura del candidato oficial a la presidencia. Ese día, Sarkozy le pidió que subiera a la tribuna. "Quisiera demostrar que los jóvenes son el futuro de la UMP", dijo. "Y que nuestro partido se parece a la Francia actual. Puedes decir lo que quieras".

Según el aplausómetro, el discurso de Rama hizo historia. Pero su entusiasmo no le impidió deslizar un consejo más parecido a un reproche debido a la tendencia de Sarkozy por “limpiar [la ciudad] con un Kärcher" con fuertes reformas de inmigración a las cuales debería acompañar de “humanismo”, porque siempre es más eficaz respetar las formas, sobre todo cuando se trata de poblaciones de tradición oral. Para ellos, las palabras son importantes", advirtió. La alusión no escapó a nadie.
En los pasillos del poder, la joven secretaria de Estado comenzó a descubrir un mundo de intrigas con "círculos de personajes siniestros", "los adversarios" dispuestos a enjabonarle el piso, "los conservadores" hostiles a su juventud insolente, los "quejosos serviles", en las antípodas de su costumbre de hablar claro. Hasta su ministro de tutela, el canciller Bernard Kouchner, confesó que "fue un error" haber propuesto la creación de la secretaría de Estado de Derechos Humanos.
Ella no lamenta nada. "Lo hecho, hecho está", sostiene. Rama Yade mira lejos y apuesta por el tiempo. "No tengo plan de carrera", afirma, pero el triunfo de Obama en EE.UU. fue uno de los momentos clave de su propia vida. "Aunque tenga ambiciones, no diré cuáles son. De lo contrario, no se cumplirán", dice. Digna heredera de sus ancestros africanos, sabe que "las cosas llegan cuando tienen que llegar". Y eso ocurrirá, lo quiera Sarkozy o no.
La temperamental “Perla Negra”
Cuando Sarkozy decidió ponerla al frente de la secretaría de Estado de Derechos Humanos, lo hizo junto a otra colega, Rachida Dati del ministerio de Justicia, de origen marroquí, porque eso demostraría la voluntad presidencial de apertura a la "diversidad cultural".

Todos imaginaban que la inexperimentada funcionaria acataría estrictamente el célebre axioma francés "sé bella y cállate". El mismo día que la nombró Sarkozy, este le advirtió que debía ser menos agresiva. "¡Nadie me habla en ese tono!", le respondió. El presidente no lo podía creer.
Al poco tiempo, Rama Yade los dejó a todos muy sorprendidos con su desplante y afirmaciones tales como "Cuando se formó el gobierno [en mayo de 2007], me disgustó que me pusieran en la misma bolsa con Rachida Dati y Fadela Amara [secretaria de Estado de la Ciudad, de origen argelino], como si estuviéramos en un zoológico. Como si nuestra legitimidad fuera sospechosa. Yo no me despierto cada día pensando ?¡Oh, Dios mío, soy negra!´. Siempre me vi en mi integralidad", suele repetir.
En el verano de 2007, cuando el presidente la obligó a viajar a Túnez, "el Estado policial del presidente Ben Ali", según ella. Su descontento fue tan visible que Sarkozy tuvo que ordenarle que se callara la boca y evitara reunirse con la oposición. En el avión de regreso, alguien vino a buscarla para advertirle que el presidente la quería ver: "¡Estoy durmiendo!", contestó.

Según Luisa Corradini, corresponsal en Francia del diario trasandino La Nación, la relación entre Yade y Sarkozy es de amor y odio. "El Presidente quisiera que Rama le estuviera eternamente agradecida por haberla propulsado a la cima del poder; pero Yade es capaz de hacerle frente y de ponerlo en situaciones difíciles y después tratar de hacerse perdonar con disculpas y cajas de bombones con forma de corazón".

Meses después, hizo el mínimo esfuerzo para ocultar su indignación por la visita oficial del Presidente libio, Moammar Jaddafi: "El coronel Jaddafi debe comprender que nuestro país no es un felpudo en el cual un dirigente, sea terrorista o no, puede venir a limpiarse los pies manchados por la sangre de sus crímenes. Francia no debe recibir ese beso de la muerte". Tras darle la mano al líder africano, Yade les dijo a los periodistas: "Hay gestos que obligan a uno a ir enseguida a lavarse las manos".
Pero su coronación como la "chica rebelde" del gabinete llegó el año 2009 cuando Sarkozy le propuso a Yade, por segunda vez, que dejara el puesto en el gobierno para integrar las listas de Unión por un Movimiento Popular (UMP) en las elecciones europeas de junio. Yade no dijo nada, pero tanto el Presidente como los colaboradores presentes en la conversación entendieron que aceptaba. La sorpresa fue grande cuando días después Yade, en una entrevista televisada, aseguraba que había rechazado el ofrecimiento de Sarkozy. Tras escuchar la entrevista, Sarkozy montó en cólera y llamó por teléfono a Yade para descargar su ira.
No obstante, su carácter díscolo también le valió ganarse las críticas de algunos de sus propios pares en el gabinete: "Sólo existe porque Sarkozy la fabricó. Uno hace una inversión, la hace fructificar y, cuando llega el momento en que se quieren recuperar los beneficios, vean lo que pasa", lanzó el diputado del oficialista partido UMP Christian Estrosi. Más feroz aún, la ministra de Salud Pública, Roselyne Bachelot, dijo con perfidia: "El día que Rama Yade muestre sus verdaderas capacidades, se desplomará en los sondeos". También es conocido su distanciamiento con la otra estrella del gabinete, Rachida Dati. Ambas no se soportan por diferencias de caracteres y celos profesionales, según El País de España.
Desde entonces, el presidente la puso en cuarentena y los otros miembros del gobierno comenzaron a atacarla. Por más de tres meses, Sarkozy no invitó a Yade a las reuniones de gabinete. Cuando reapareció, semanas atrás, y habló durante la cita, Sarkozy no levantó la vista, se dedicó a leer unos documentos y sólo le dijo "gracias" cuando Yade terminó de hablar, asegura el británico The Independent.
Por su parte, Rama ha declinado comentar los rumores que dicen que la sacarían del gobierno. Y cuando se le pregunta por futuras ambiciones políticas, es igual de esquiva: "No tengo plan de carrera. Pero aunque tenga ambiciones, no diré cuáles son. De lo contrario, no se cumplirán".
Rama sigue imperturbable. Pese a los pájaros de mal agüero que anuncian su inminente destitución, sabe que su popularidad es su mejor arma. ¿Puede Sarkozy separarse impunemente de una ministra emblemática, tan apreciada por los franceses, en momentos en que su propia popularidad está por el piso?
Rama Yade, hoy es Secretaria del Deporte (Sécretaire aux Sports) bajo la tutela de la más einhábil de las mujeres politcas del gobierno de sarkozy, Roselyne Bachelot que dirije el ministerio de la Salud y del deporte. Fue un castigo político que le otorgó sarkozy, y entre las 2 es la guerra abierta. La diferencia es que la ministra de la salud se arruinó políticamente con la gripe N1H1, desde ese momento no aparece mas en la tv pues todos se burlan del despilfarro con las vacunas, además de todas los desaciertos que dice y hace a nombre de Sarkozy.
Para concluir, lo cierto es que Rama Jade es el personaje político preferido de los franceses, forma parte del gobierno de Sarkozy, pero este lo único que busca es alejarla del gobierno por que es mas popular que él. Una mujer bastante inteligente, con una retórica simple, próxima de la gente.
Nicolás Sarkozy, para satisfacer la extrema derecha, gracias a la cual fue electo, tuvo la "gran" idea de levantar una consulta sobre la Identidad Nacional.... pero lo único que logró fue dividir la nación. No tan solo fue boicoteado por el pueblo de Francia sino que además por la Comision de Derechos Humanos de Bruselas (iniciativa francesa bajo el mandato de Mitterrand con el apoyo del canciller aleman Helmut Khol) que ha condenado Francia a pagar una multa por incitación al odio racial, el colmo, para un país que inventó los derechos humanos. Los franceses no se lo perdonaron, ni avalan sus agresivas reformas, por eso las huelgas y manifestaciones son el resultado acumulado de todo esto.
No es porque se ha votado por un candidato que es necesario cerrar los ojos cuando este hace lo contrario por lo cual fue electo, esa es la base de la democracia y es lo que permite el desarrollo de una nación. Los prejuicios ideológicos, que sean de derecha o de izquierda, no contribuyen en nada a la evolución de un país, bien por el contrario.....Si cada cual se pone a opinar en su propio bando político, no ayuda en nada y alimenta la división ideológica.
Un presidente no es un dios a quien no se le puede decir nada y esperar todo, no. Un presidente es un hombre o una mujer como tú y yo....y lo que se le pide es que esté al servicio de la ciudadanía, de la nación. Cuando comete errores, su propio electorado debe decírselo, y no quedarse callados y seguir sosteniéndolo solo porque es presidente.
La gente que manifiesta aquí en Francia no solo es gente de izquierda, no, es gente de derecha y de izquierda cansados por toda esta acumulación de errores que no contribuyen en nada al mejoramiento de la sociedad francesa, y hoy sus peores rivales están en el seno mismo de su mayoría presidencial, tal es el caso de Rama Yade.
La política no es la facultad, posibilidad de elegir un partido político por otro...la política es un arte en el cual todos lo medios son permitidos....y esto se enseña en todas las grandes escuelas de administración o institutos políticos de los cuales salen todos nuestros dirigentes, de derecha o de izquierda....
FUENTES
http://diario.elmercurio.cl/detalle...
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp...;
http://www.spip.net/es.
RAMA YADE: La popular e indomable "perla negra" del gobierno de Sarkozy
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