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Percibir, Sentir y Razonar

ALLEGRO VIVACE. Aforismos de Sangre, Amor y Vida

Literatura, el 12/12/2011 por Emmanuel Milla-Gatica

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En cada una de estas humildes palabras he querido expresar lo que el corazón del hombre posee de grande y de pequeño, lo que hace su sufrir y sobretodo su felicidad, aquello que se nos escapa como un puñado de arena de entre los dedos y que la poesía muchas veces esconde.

La Máxima y el Aforismo son los dos estilos con los cuales me he propuesto de discurrir, pues ambos definen lo contrario de un lugar común, ambos son el contra tiempo requerido para que el pensamiento no cese de fluir.

Como dice el proverbio: “nadie puede bañarse dos veces en las aguas del mismo rio…”

En ambos he tallado mi piedra, he aquí lo que he encontrado.

 

* La tierra siempre me ha parecido ser un inmenso asilo de locos a tajo abierto: esto dicho,  me parece mejor que vivir en un paraíso rodeado de amargados.

* La tierra es un lucero dispuesto a ser mi sepultura,  dispuesto a ser un árbol,
un volcán, una fuente en el corazón de todos y mi corazón está dispuesto a ser la sepultura de ese amor.

* Haré un hoyo en mi campo y esperaré a que la tierra venga, que baje por mi garganta con su cuerno y su tintero y ese collar de cencerros escritos en mi lengua. Cuerpo a cuerpo,  al árbol lo penetra la raíz y el sueño de la tierra como mi pluma penetra el tintero.

* Es cosa fácil de congratularse ante la belleza y difícil de jactarse insípido. Y por lo tanto, ambas esencias se encuentran en la semilla del árbol; aprendamos a entrar en silencio en su raíz y decir: ¿Qué puedo hacer para sanar este árbol?

* Generoso el árbol que estira sus brazos para acariciar tu sombra, pues nada sería si no somos.

 

* ¿Seré el hermano de mi hermano? Se preguntaba el árbol. Eres el hijo de la Tierra, le decía el Padre Sol.

¿Seré, entonces, el hermano de mi enemigo? Ambos son los hijos del amor, respondía la Luna… y las tinieblas de tu enemigo son la luz en tu corazón.

* Bastante vanidoso aquel justo que se imagina no deber nada a las injusticias, ridículo aquel que saborea el fruto dando la espalda al árbol.

* Dicen que el roble nada puede con la sed del agua y que la raíz ofrece su luz cuando al fruto se lo lleva el viento. Como no recuerdo, deseo que muera cuando perece el deseo. El pozo glorifica la sed en los labios del desierto.

* Me hubiera gustado  ser pintor para pintar al amargado, al príncipe de los aburridos, de una extraña carcajada. Extraer de sus arrugas la alegría por contumacia.

* Cuando te hablo de la muerte te quedas quieta, callada en tu vientre. Cuando me hablas de la muerte me quedo quieto, calladamente escuchando tu vientre.

* Mientras exista un árbol jamás acabarán con el bosque... ¡Como al océano no se lo tragan los ríos!

* El viento baja de la montaña y de esto nadie se da cuenta; una vez llegado a la ciudad se transforma en ermita a quien todo el mundo tira piedras. Un coloso de hielos bajo un manto de gotas, eso es el viento, lástima que nadie se da cuenta.

* El valle que se estira entre las piernas de un río no es solamente un valle: es un calabozo donde se esconde un dios. Por esta razón lo llamamos el  valle del Rio Sagrado.

* Los colores, el arco iris sentado en el cielo, la caravana de planetas y de estrellas sangrando en mis venas. La indómita raíz del árbol me fue atribuida por la noche, cuando yo era un ciego...Hoy, cuando abro los ojos, veo a todo ese cortejo que me persigue como si yo fuera un templo, un sembrador de estaciones en la polvorienta sepultura de los enamorados.

 

* A menudo mis vecinos vienen, bajo la luz del día, a admirar las flores de mi jardín, cada uno de ellos me dice cuán magníficas son  mis rosas. “La rosa es la reina de todas las flores"; "Y mis orquídeas, ah! la orquídea es la ninfa de un jardín". "Oh, tus mimosas, el mimosa es el padre de todas las flores". Siguen el tulipán negro, la lila y el Jacinto silvestre, y todas las flores que yo tengo en mi jardín. Cada uno de ellos, a su manera, ama lo que él busca amar, y esa es la única y terrible diferencia, pues todos sin saberlo no escuchan más que la dulce y ufana melodía de la Flor.

* La semilla dirá: “Que bella soy, poderosa y fuerte. Soy cedro. Roble. Mas, soy la esencia misma del árbol”. Mentiras. La semilla es vehículo, vía y pasaje. Y nosotros la juzgaremos por la belleza de sus ramas, su sombra o por la suculencia de sus frutos. Empero, nada cambiará en su esencia.

* Una pobre amapola me pidió refugio en mi casa, viéndola tan agitada y con temor que sembrara el pánico en mi hogar, le pregunté: ¿Qué haces en ese estado? “Yo me protejo”, me respondió la flor. ¿Y de qué?”, le dije yo. “Del hombre…del hombre mi querido amigo”, dijo ella apresurada. “Pero los hombres aman las amapolas” le dije yo suspirando. Desahogándose en carcajadas  me miró y me dijo: “Precisamente, precisamente.”… y se fue por donde vino. Desde ese día,  amo las amapolas que no encadeno con mi jardín.

* Un jardinero, excelente en su arte pero analfabeto,  me pidió escribir una carta para su amigo también jardinero que se encontraba muy lejos, en algún lugar apartado del mundo. Según el hacían muchos años que no se escribían y necesitaba corresponder. Me senté, y a mi gran asombro escribí: "Esta mañana he hablado con mis rosas..." Tiempo después volvió con la carta y la respuesta de su amigo jardinero y en ella pude leer: "Esta mañana, yo también he hablado con mis rosas..."

Desde ese día cada vez que veo una rosa escucho la voz del jardinero hablar con mi ignorancia.

* Cada vez que el sol se demora en su hogar, pacientemente la luna lo espera: nosotros llamamos eso Aurora. Cada noche la luna hace su reverencia frente al sol, y nosotros no sabemos nada: eso lo llamamos Penumbra. Cada noche la luna nos protege con sus elásticas manos y nosotros llamamos eso la Noche y el corazón de la noche: ¡eso es lo que nosotros sabemos!

 

* Visto del cielo el mundo parece pequeño, una vez al interior es infinito. La tierra me parece ser un punto comparado a esta inmensa circunferencia que es el universo, y el Universo no es más que una punta delicada en consideración de lo que lo rodea.

* El mundo es bello cuando los labios húmedos y sensuales de la aurora besan las mejillas de los ríos. El mundo no es mundo sin los labios de un río, sin las sensuales mejillas de la aurora. Sin tu mano acariciando la luz del día.

* Es la historia de una estrella sin lágrimas y sin ovejas, de un huérfano sin reino ni destierro. Es la historia de una madre que habiendo perdido su hijo descubre que todos los niños sueñan en su vientre, y que ese sueño, es la Madre de todos los sueños. Por fin, es la historia de un niño que habiendo perdido su madre se puso a soñar que la madre en su corazón,  es la madre de los sueños y de todos los niños del mundo.

* Eres como un candor de azuladas perlas girando en torno a un sol desconocido...Eres el cenáculo de mi vida. Eres Madre.

* Yo pido perdón a todas aquellas flores que mi sordo caminar jamás pudo escuchar. A la brizna del mar que acariciando mi piel,  no pudo su lágrima secar.

Pido perdón a los pájaros muertos por la sufrida despreocupación de mi libertad. Sobre todo te pido perdón a ti ¡Oh madre! Madre de todas las madres, flor ungida al negro de mi corazón. Perdón por no haber sabido amarte, escucharte y alejarme de esta absurda locura de ser hombre.

Perdóname por todas esas cosechas que tan pequeñas manos no supieron recibir; por este aire  nauseabundo que yo respiro manoseando mi sangre, tu muerte, agazapado en mi corazón.

Madre, tú que te has ido donde el sol nace cada día, déjame secar mis lágrimas y mi felicidad en la seda eterna de  tu imperecedera luz; déjame separar la maleza, arrugar las espinas, clavar mi garganta  y desnudar mi corazón para recibirte con gracia e impertinencia:

Madre, yo sé que cada día tú renaces en mí y para mí.

Madre, yo sé que cada día yo nazco en ti y sólo para ti.

 

* Muchas veces me pregunto de dónde nos viene el amor con su rayo desnudo que nos quema y no consume, que sacude y jamás destruye…Como la noche en el día sueña, en el ciego tiempo extraviado…yo lo miro y lo nombro, un otoño deshojando su cruel esqueleto en mi garganta…un  clima sediento de primaveras. Será que el amor es,  sin duda,  la pregunta que jamás me pregunto.

* En la distancia o en la cercanía el amor nunca tiene medidas....

* El odio sin el amor no es odio...Sin embargo el amor sin odio...siempre será Amor.

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