Lo Sublime de lo Indebido
Literatura, el 05/08/2011 por El Triangular Magazine
Admiro tu voluntad de hacer de mis palabras las habitantes en tus oídos, pues no a todos les gustan las misas por los Domingos, son pocos los que abren la puerta de su pensar para recibir los sermones que como guerreros luchan por vencer la inmoralidad, confieso que realmente deseaba de los demás su ausencia, confieso que inquietamente deseaba solo tu presencia,
si hubiese sabido que la lluvia tenía tal repelente efecto, desde hace mucho le habría telefoneado para rogarle por su servicio predilecto.
Todos los días me armo de Biblia y sotana, le enciendo una vela a la Virgen y pido por un mejor mañana, pero en los días que te veo siento que me quedo sin balas, solo le enciendo una vela a la utopía y pido por no olvidar que para mí estas prohibida, sé que estoy creando en tu cabeza una montaña de no entender nada, solo déjame escalar hasta la cima con las palabras de mi alma, pues me he cansado de escuchar tantas hipocresías ajenas sin tener a nadie más que a Dios para expresar lo que a mi vida atormenta.
Nunca he probado la dulzura de un café a tu lado, pero siempre que tomo uno pienso en el sabor de tus labios, nunca he discutido contigo sobre las formas de las nubes, pero siempre veo una que me recuerda hasta el olor de tu perfume, nunca me has llamado por mi nombre, pero siempre que me dices Padre me haces fantasear con algún día de tu embarazo ser el culpable, siempre he de recordar que debo olvidar este sueño, pero nunca olvidaré que tú eres lo más hermoso de mis recuerdos.
Pensé que Cupido respetaba a las sotanas pero tú me enseñaste que contra sus flechas no hay protección ni profesión que valga, creí que el efecto de su magia era de la noche a la mañana pero me di cuenta que el amor es una flor que solo nace tras ser constantemente regada,
fue así cómo tus fieles visitas al confesionario me dieron la llave para abrir la puerta al amor de pareja, me mata la duda de saber si quieres o no que Yo atraviese esa puerta cuyo letrero dice "no se permiten sacerdotes ni menores de dieciocho años."
Quiero decirte que me he enamorado de tus pecados y de tu valerosa forma de enfrentarlos,me he enamorado de tu alma cuando la desnudas en el confesionario aunque apenas pueda ver tu cara,siento que me secuestras el espíritu y me robas el aliento cuando me llegas con lágrimas por un dolor que colocas en mis manos, siento que me elevas en tus alas cuando me hablas con esas sonrisas magistralmente dibujadas.
El amor a Dios es lo único que nos permite vencer todas las viciosas tentaciones de este mundo,
ese amor es mutuo pues Él colocó frente a mí la bendición de hacer de tu cuerpo el deleite de mi futuro, y es que mi celibato muere por jubilarse mientras Yo vivo por recibir la pensión del poder acariciarte,mis sabanas desean arroparte luego de destenderlas de una manera casi salvaje.
Llevo la Fe dentro del corazón y la Biblia en la mano, se ha caído el "qué dirán" por el roto de mi bolsillo y la resignación está pegada a la suela de mi zapato, tomaré la decisión de colgar mi traje de solitario sin dudarlo solo si tú decides vestirme con el de Casado.
He aquí la propuesta de un Padre que desea arroparte al son de un amor para algunos imperdonable.
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