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CHICO MENDES: El ángel del Amazonas

Planeta, el 15/08/2011 por Amelia Dante

 

«No quiero flores en mi tumba porque sé que irán a arrancarlas a la selva. Sólo quiero que mi muerte contribuya a terminar con la impunidad de los matones, los cuales cuentan con la protección de la policía de Acre, y que ya han matado a más de 50 personas como yo, líderes seringueiros, dispuestos a salvar la selva amazónica y a demostrar que el progreso sin destrucción es posible».

Fue un 22 de diciembre de 1988 cuando un ángel cayó… era asesinado en Xapurí, una pequeña ciudad de la Amazonía brasileña próxima a Bolivia, el famoso seringueiro Chico Mendes.

Su muerte se había sumado a los miles de asesinatos de dirigentes sindicales, abogados laboralistas, militantes de izquierdas, sacerdotes de la teología de la liberación, ecologistas e indígenas, registrados en los últimos años en la Amazonia brasileña.

Francisco Alves Mendes Filho, más conocido como Chico Mendes, (Xapuri, 15 de diciembre de 1944 - Xapuri, 22 de diciembre de 1988) fue conocido mundialmente como recolector de caucho (seringueiro), sindicalista y activista ambiental brasileño.

 

Destacó por su lucha pacífica contra la extracción de madera y la expansión de los pastizales sobre el Amazonas. Fundó un sindicato de recolectores de caucho en un intento por preservar sus trabajos y la selva tropical al mismo tiempo. Teniendo un papel importante en la fundación del Consejo Nacional de los Recolectores de Caucho y la creación de la propuesta de Reservas Extractivas para los recolectores. Fue el primer presidente de la Central Única dos Trabalhadores - ACRE (CUT de ACRE), fundada en 1984.

Colonizando el Amazonas

La situación de crisis en las regiones occidentales del país había empujado a muchas personas a emigrar a la selva, rica en materias primas como el caucho, para trabajar en su explotación.

Fue así que el padre de Chico Mendes, Francisco, llegó en los años veinte al Estado de Acre, en la selva amazónica colindante con Bolivia y Perú, para trabajar en la elaboración del caucho.

En ese entonces, más de sesenta naciones indígenas vivían por entonces en el valle de Jurua, en Acre, y fueron las primeras en sufrir la invasión externa al ver ocupados sus territorios y disminuir su población drásticamente por causa de los enfrentamientos con los seringalistas, constituidos por poderosos grupos económicos brasileños y extranjeros. Conforme pasó el tiempo, los propios trabajadores de la extracción del caucho tuvieron que adaptarse al modo de la selva aprendiendo de las ancestrales tradiciones de los indígenas.

 

 

En ese escenario nació Chico Mendes, en 1944, la zona estaba en el inicio de una grave crisis por la competencia de la producción del caucho en el Sudeste de Asia, que se vio empeorada por la caída de la demanda tras la finalización de la II Guerra Mundial. Los norteamericanos abandonaban los muelles y los aeropuertos, y los seringueiros se veían obligados a malvender el caucho a mercaderes ambulantes arriesgándose a violar la obligación de vender sólo a los propietarios de los seringales.

Chico Mendes no acudió a la escuela siendo niño, pues ayudaba a su padre en la obtención de caucho en la selva tropical de la cuenca amazónica (Amazonia). Este trabajo entrañaba gran dificultad en muchas ocasiones. Los árboles de caucho se hallaban dispersos en el denso bosque, y los caucheros tenían que recorrer a menudo grandes distancias para encontrarlos. Por otro lado, los comerciantes solían explotar a los caucheros pagándoles precios muy bajos por el material recogido y cobrándoles grandes cantidades por los alimentos y demás productos suministrados. Debido a esta situación, los recolectores de caucho contrajeron grandes deudas con los comerciantes.

 

La miseria y la falta de servicios médicos produjo la muerte de más de la mitad de los «soldados del caucho». El analfabetismo, el abandono, el aislamiento y las carencias fueron el ambiente típico en el que creció Chico Mendes; sin embargo, la amistad surgida con el refugiado político Euclides Fernández Távora, que vivía en su poblado, dio la oportunidad a Chico de aprender a leer y a escribir y sobre todo, a generar unos deseos de cambio de la situación en la que vivían los seringueiros.

 

El “Desarrollo” insostenible del gobierno brasileño

 En 1965, el Gobierno brasileño empezó a promover el «desarrollo» de la región amazónica, mediante un programa de colonización, así los fazendeiros (grandes terratenientes) adquirieron 6 millones de hectáreas de tierra en Acre con unos títulos ilegales de posesión, sin importar que fuesen territorios indígenas o estuviesen habitados durante décadas por familias de seringueiros. 

 

Se impuso el terror para intimidar a los verdaderos propietarios, las tribus indígenas y las más de mil familias de seringueiros que allí vivían: sus casas fueron incendiadas, su ganado exterminado, sus mujeres violadas e iniciaron la destrucción de los bosques amazónicos. La construcción de una carretera Transamazónica, la BR 364 Porto Velho-Rio Branco, supuso el golpe de gracia para la región amazónica y sus pobladores. La colonización y las carreteras también impactaron directamente sobre 96 tribus autóctonas; por ejemplo, la tribu de los nambiqwara se redujo de 20.000 a 650 personas. La mortalidad infantil llegó a niveles superiores al ochenta por ciento.

 

 

  La deforestación masiva y los incendios intencionados alentados por los fazendeiros y los garimpeiros (buscadores de oro) destruían rápidamente el bosque. Hacia 1975 habían desaparecido 180.000 seringueiras —árboles de caucho— y 80.000 castanheiras —castaños— a causa del madereo y del fuego, realizados con el fin de liberar tierras para la agricultura comercial y la ganadería.

En el paroxismo de la destrucción, los aeropuertos de la zona deben cerrar debido a las grandes humaredas que impiden la visibilidad para el tráfico aéreo y la aportación de más de 500 toneladas de carbono a la atmósfera equivalió al 10% del aporte mundial de gases que producen el efecto invernadero en todo el planeta.

Para la quema de los bosques los terratenientes no dudaron en incluso en utilizar napalm. Una vez quemada la selva, el suelo se erosionaba y aparecían nubes de mosquitos que transmitían letales enfermedades como la malaria. Los bosques milenarios eran reemplazados por haciendas y fincas de dudosa rentabilidad y duración. En el bosque amazónico la expansión agrícola es insustentable y la fragilidad del suelo desprotegido por los árboles talados o incendiados provoca la erosión con las primeras lluvias. Así, en pocos años, las fincas eran abandonadas rápidamente al agotar sus campos y convertirse en semidesiertos. Mientras, los indios y los seringueiros se veían empujados por la desertización a guettos y chabolas dónde viven hacinados y sin trabajo.

 

 

 A finales de los años ´70 el precio del oro se disparó y la fiebre del oro también se unió a la situación insostenible de la Amazonía. En 1983 ya había 100.000 personas trabajando en el garimpo (yacimiento de oro) que vivían en condiciones infrahumanas. La extracción del oro suponía, en primer lugar, el arrase de los bosques selváticos allí dónde se preveía la existencia del preciado metal y posteriormente el refinamiento del oro suponía la utilización del mercurio, letal para el ecosistema y para los habitantes de la zona. La construcción de pistas de aterrizaje desde dónde se iniciaba el tráfico ilegal del oro facilitó también el tráfico de la fauna amazónica y la introducción de la droga y la prostitución para cerrar el círculo de miseria.

 Su vida sindical

En 1977, participa de la fundación del Sindicato de los Trabajadores Rurales de Xapurí, además de haber sido elegido concejal por el MDB a la Cámara Municipal local. En este mismo año, Chico Mendes sufre las primeras amenazas de muerte por parte de los estancieros, al mismo tiempo que comienza a enfrentar varios problemas en su propio partido, el MDB, que no era solidario con sus luchas.

En 1979, Chico Mendes transforma la Cámara Municipal en un gran foro de debates entre líderes sindicales, populares y religiosos, por esto fue acusado de subversión y sometido a duros interrogatorios. En diciembre del mismo año Chico es torturado secretamente. Sin tener apoyo, necesita de condiciones para denunciar el hecho.

 

Con el surgimiento del Partido de los Trabajadores, Chico se transforma en uno de sus fundadores y dirigentes en Acre, participando de comícios en la región, juntamente con

Lula. Todavía en 1980, Chico Mendes es encuadrado en la Ley de Seguridad Nacional, a pedido de los estancieros de la región que procuraban envolverlo en un "ajusticiamiento", promovido por cuarenta propietarios, de un estanciero que podría estar envuelto en el asesinato de Wilson Pinheiro, presidente del Sindicato de los Trabajadores de Brasiléia.

El año siguiente, Chico Mendes asume la dirección del Sindicato de Xapurí, del cual fue presidente hasta el momento de su muerte. En ese mismo año, Chico es acusado de incitar a los propietarios a la violencia. Siendo juzgado en el Tribunal Militar de Manaus, consigue librarse de la prisión preventiva.

En las elecciones de noviembre de 1982, Chico Mendes se presenta como candidato a diputado estatal por el PT no alcanzando a ser elegido. Dos años más tarde, es llevado nuevamente a juicio, siendo absuelto por falta de pruebas.

En octubre de 1985, lidera e1 Encuentro Nacional de los Siringueros, cuando es creado el Consejo Nacional de los Siringueros (CNS), del cual se torna su principal referencia. A partir de entonces, la lucha de los siringueros, bajo la dirección de Chico Mendes, comienza a ganar repercusión nacional e internacional, principalmente con el surgimiento de la propuesta de la "Unión de los Pueblos de la selva", que busca unir los intereses de indios y siringueros en defensa de la selva amazónica proponiendo además la creación de reservas extrativistas que preservan las áreas indígenas, la propia selva, al mismo tiempo en que garantizan la reforma agraria deseada por los siringueros. A partir del 2o Encuentro Nacional de los Siringueros, marcado para marzo de 1989, Chico debería asumir la presidencia del CNS.

 

La lucha por una Selva en agonía

  En este ambiente aparecen los primeros «empates» —movilizaciones de seringueiros y pequeños productores que comprenden que van a perder su trabajo y su modo de vida si no defienden la selva— y fue entonces que Chico Mendes se convierte en uno de los principales organizadores de estos movimientos.

  Los empates consistían específicamente en el traslado de los seringueiros y de sus familias a diferentes lugares donde había amenaza de corta o de incendio de la selva, oponiendo resistencia pacífica. Esta forma de protesta no violenta donde los caucheros formaban barreras humanas para impedir el acceso a los bosques y evitar que los leñadores talaran los árboles. Entre 1976 y 1988, llevaron a cabo más de 40 empates, en los que consiguieron salvar 1,2 millones de ha de bosque tropical. Considerando sus fuerzas materiales, los «empates» tuvieron un gran éxito y una gran repercusión internacional, convirtiendo la lucha por la supervivencia a nivel local como un amplio movimiento ambientalista, que abarcaba aspectos políticos, sociales y económicos.

 

 

  La política de desarrollo insostenible del gobierno brasileño quedó al descubierto gracias a las acciones de ecologistas de todo el mundo, que presionaban a las instituciones internacionales para que denunciasen los desastres medioambientales y sociales financiados por los grandes bancos, como el Banco Mundial. Un documental de un cineasta británico, Adrian Cowell, conmocionaba al mundo con una serie titulada «La década de la destrucción»; filmado en la Amazonía sacaba a la luz imágenes escalofriantes de los incendios y las consecuencias dramáticas de la ocupación de los terratenientes. Poco después el Banco Mundial, bajo la presión de los ecologistas, bloquea temporalmente los fondos para la construcción de nuevas carreteras.

Chico Mendes había conseguido aunar fuerzas tan diferentes como partidos políticos, sindicatos de trabajadores del caucho, organizaciones ecologistas, la Iglesia, los grandes bancos y la comunidad internacional, alrededor de su proyecto de la defensa de la selva amazónica y de sus habitantes. El proceso que llevó a generar la atención de todo el planeta hacía la defensa de su principal pulmón, la selva amazónica, ha sido largo y es el mayor ejemplo de la continua destrucción llevada a cabo en el último siglo de la flora y la fauna de la Tierra y que a pesar de la toma de conciencia reciente sigue su camino de manera inexorable.

 

Las Reservas extractivas: La última Esperanza

 

 En ese momento, Chico Mendes relanza una vieja idea de los seringalistas, la creación de «reservas extractivas» —áreas dónde se aprovecha no sólo el caucho extractivo sino también la recolección de frutos y medicina silvestres que garantizan la conservación del bosque y de las poblaciones tradicionales—, y alentado por ecologistas norteamericanos, viaja a Estados Unidos a explicar a directivos del Banco Mundial y senadores del Congreso el proyecto, logrando una verdadera repercusión en la comunidad internacional, que se vio refrendada en la concesión del Premio Global 500 de las Naciones Unidas y del Better World Society creado por Ted Turner, magnate de las comunicaciones y dueño de la CNN.

Aunque el gobierno de Brasil y los medios de comunicación tratan de esconder la noticia, la iglesia empieza a apoyar el proyecto de las reservas extractivas. Tras la intervención de Chico en la Asamblea Legislativa de Acre se inicia un empate histórico en el seringal Cachoeira frente a los intentos de tala y colonización agrícola que supone un nuevo éxito y la creación en Cachoeira y en otros tres seringales de las primeras reservas extractivas en Brasil.

 El éxito de los seringalistas desata la furia de los terratenientes y la violencia de los fazendeiros crece alarmantemente hasta alcanzar su punto álgido el 22 de diciembre de 1988 con el asesinato de Chico Mendes en su casa de Xapiru.  Chico era casado con lIzamar Mendes y deja dos hijos, Sandino, de 2 anos, e Elenira, de 4.

 

Después de su asesinato más de treinta entidades sindicales, religiosas, políticas, de derechos humanos y ambientalistas se juntaron para formar el Comité Chico Mendes, las cuales exigían nacional e internacionalmente que el crimen no quedase impune.

El caso Chico Mendes despertó por primera vez la atención internacional sobre los problemas que atravesaban los recolectores del caucho.

Darlí Alves da Silva, que perdía con ello sus tierras, comenzó a planear el asesinato de Mendes. El 22 de diciembre de 1988, éste fue tiroteado en la puerta de su casa. Alves y su hijo Darci fueron acusados del crimen y condenados a 19 años de prisión en 1990. Ambos consiguieron escapar de una cárcel de baja seguridad en 1993, pero fueron capturados nuevamente en 1996.

Tras la muerte de Mendes, varios espacios naturales de Brasil recibieron su nombre en su honor, y su casa de Xapuri ha sido transformada en museo.

En 1994, John Frankenheimer dirigió The Burning Season, un filme cinematográfico basado en la vida de Mendes, en el que el actor Raúl Juliá interpretaba al biografiado.

En el año 2003, el entonces presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva eligió a Marina Silva, compañera de lucha de Chico, como Ministra del Medio Ambiente.

FUENTES

http://accioneslibertarias.blogia.com/2006/081503-biografia-de-la-semana-chico-mendes.php

Fuentes y fotos: Organización global 500, GREENPEACE, Stefan Schwartzman  y el boletín nº 18 del WRM.

 

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