El pecado del mundo
Poesía, el 19/10/2011 por Iván Merel Osorio
No hay escusa en una mente sin tormento,
no hay rencores,
ni notas de reclamación.
Déjame contarte de los días antes de tu alumbramiento,
de esos días cuando había decencia en el mundo,
comúnmente llamada la época de oro,
de hipocresía disfrazada de decencia
disfrazada si, pero no descarada e incesta.

Hay dos términos para el pecado;
hacer la contraria de un dios,
o no hacer lo que dictamine nuestra razón.
Yo no hare ninguna de ambas,
y es que al final del sol
no estas tu y no estoy yo.
No estamos ninguno de los dos.
Somos seres tan distintos
tan distintos y sin razón,
no seremos aquí y no seremos allá.
No es que no te quiera
es que cuesta el decir “amor”.
Seguiré por la senda del pecado
pues te quiero sin condición
y te amaría con condiciones.
Para que ambicionar eso,
un amor me convertiría en tirano.
No el tuyo querida
sino el de cualquiera.
No creo en el amor verdadero,
no creo en el amor por siempre
al final te cambiaria por cualquiera.
El amor es perecedero
tiene fecha de caducidad.
Amor es igual a maldad
y con maldad, querida,
nada sería igual.

El pecado del mundo es el amor
pero de esa insensatez no sé yo.
No lo sé es vil, truhan, es un ardor.
Quemare tus palabras de reclamación
las quemare como dando por hecho
Que nuestro “amor” como tal nunca existió.
Y sin conocerte jamás conocí lo nauseabundo
lo disparatado del humano, lo más absurdo.
Y negare siempre mi pecado, el pecado del mundo.
© 2009 - 2011, El Triangular Magazine — Informacion, Arte y Cultura, www.eltriangular.info todos derechos reservados.